En el país habitan seis especies de felinos, todos amenazados, según su orden de tamaño de mayor a menor, se les conoce como jaguar, puma, yaguarundi, manigordo, tigrillo y oncilla; y también se les llama tigre, león, león breñero, ocelote, caucel y tigrillo, respectivamente.

Todos ellos cumplen un rol muy importante en la conservación de los bosques y los ecosistemas naturales. Como depredadores de otros animales, regulan sus poblaciones que inciden en el equilibrio dinámico de los bosques.

Sobre los felinos pequeños (tigrillo, oncilla) no es mucho lo que sabemos porque son muy tímidos y un poquito más grandes que un gato doméstico. Se alimentan de roedores, lagartijas y aves.

Los medianos, como el manigordo y el yaguarundi a veces ingresan a los gallineros en los pueblos rurales. Estos felinos pequeños y medianos son pintados de color café, con rayas y rosetas a excepción del yaguarundi que es de color oscuro y cola larga.

Se puede afirmar entonces que, sin la presencia de estos animales, los servicios que brindan a los ecosistemas, tales como el control de roedores y el mantenimiento del tamaño poblacional de otros animales presa, además de los servicios que nos prestan los bosques, como captura de carbono, el oxígeno, la regulación del clima y la mitigación de sequías e inundaciones, se verían afectados.