Los niños de la comunidad de la Virgen de Upala frontera norte con Nicaragua, deben hacer grandes sacrificios para asistir a clases ya que deben caminar una hora por un camino en mal estado para llegar a la escuelita de San Jorge de Upala.

La situación de los menores es bastante difícil, ya que cuando llueve mucho no pueden asistir a clase porque el camino utilizados por empresas piñeras se vuelve intransitable, además los niños deben enfrentar el peligro de tener que caminar solos por un trayecto donde sólo se pueden ver plantaciones de piña.

Los padres de familia de esta comunidad solicitan con vehemencia al Ministerio de Educación el establecimiento de una Escuela en el esta comunidad ya que hay más de 30 niños que deben hacer el sacrifico diario de asistir a clases por un trayecto muy largo, con los peligros que enfrentan.

Cabe señalar que las empresas piñeras no aportan recursos para reparar el camino, más bien lo destruyen según los vecinos, tampoco el municipio ha invertido en la vía cantonal

Esta es una de la tantas comunidades de la Zona Norte abandonada por gobiernos locales y por el gobierno central,. Los habitantes aquí carecen de EBAIS, escuela, fuentes de empleo, áreas de recreación para niños y jóvenes.

Las empresa piñera Exportaciones Guatuso, paga salario miserables a los empleados, de 48 mil semanal, laborando ocho horas al día., según los vecinos.

A los peones no se le paga seguro ni ningún beneficio laboral denuncian los trabajadores de estas piñeras.. Empresas como estas y otras, al parecer, operan por medio de contratistas que buscan mano de obra migrante para realizar los trabajos de campo y pagarles por horas sin ninguna obligación patronal, cuando llegan inspectores del trabajo, escoden a los migrantes que contratan del lado de Nicaragua, ya que la frontera aquí a escasos kilómetros.

La Virgen de Upala