Por Henry Esquivel Monge, escritor sancarleño

Mira astees acuantaa me contaron un chisme güenisimo, se se los traiba a astees pa que se mueran de la risotada.

Pues fíjate que ñor Epifanío es muy borrachín y no le han pagao la carreta de leña cuando va pal centro y en vez de pasar al comisaríato por la comia el muy canijo va a la cantina por el trago.

Pues Juan y Heriberto sus cunaos que quieren mucho a los chiquitines y a Maria su hermana, decidieron pegarle una asustaa.

Y anteanoche que van poniendo si plan macabro en marcha, se consiguieron  una manta negra y se subieron en unos paredones a los dos de la calle y cuando paso ñorEpifanio bien jumao que le sueltan la manta de un solo golpe y claro con la juma no se puso a mirar nada o hubiera visto que estaba amarrado.

Y a como vio el espanto salió jullendo, resbalando de caño a cano y de padrón a padrón .

Hasta que del susto se la bajó la juma y salió corriendo. Dice Maria que llego eschilampao lempo lempo y las guayabas en blaco  la lengua arroyada. 

Desde entonces el confisgao va solo a misa y reza el rosario. Esperemos que esta lección le dé buenos resultados.

Espero el chiste les haya gustao y recuerden que en cualquier momento usted puede ser el asustao.