Durante el acto conmemorativo del 19 de julio, celebrado este fin de semana, el mandatario nicaragüense Daniel Ortega dejó en evidencia que su aparato partidario mantiene una estructura de vigilancia activa en las comunidades, e instó a sus seguidores a reforzar esa labor para garantizar su permanencia en el poder.
“El enemigo no descansa, siempre está conspirando”, advirtió Ortega, y añadió: “Debemos seguir trabajando en cada barrio, sin descuidar la vigilancia revolucionaria, para no dejarle espacio a los terroristas, conspiradores y vende patria, quienes deben ser capturados y procesados cuando se les descubra”.
Este lunes, la vicepresidenta Rosario Murillo, codirigente del régimen, profundizó ese discurso. En su habitual llamada telefónica a los medios oficialistas, reiteró el llamado a la vigilancia constante:
“Como decía nuestro comandante Daniel, vigilantes siempre. Algunos entrometidos y sobrados podrían intentar acechar, pero aquí estamos, vigilantes siempre”, afirmó con tono desafiante.
Militarización del discurso
Murillo calificó la vigilancia como un deber patriótico ineludible: “Es una misión de servicio a la patria que no podemos dejar de lado. Construimos y vigilamos, defendemos y vigilamos, combatimos la pobreza y vigilamos. Vigilantes siempre”, repitió.
Además, anunció que el Ejército de Nicaragua realizará una exposición de armamento y equipo militar en la Plaza de la Fe, dirigida especialmente a niños y jóvenes. “Nuestros líderes juveniles estarán presentes en la inauguración de esta hermosa y significativa muestra, que deja claro que estamos listos, en todo momento, para defender la paz”, declaró, en un tono que muchos interpretan como una amenaza velada.
Murillo también confirmó el inicio de las celebraciones por el 46 aniversario del Ejército, una institución que ha sido señalada por organismos nacionales e internacionales como pilar del poder represivo del régimen. En el acto del 19 de julio, la bandera rojinegra fue izada por esta fuerza militar frente a Ortega, reforzando el mensaje de control y vigilancia que se impone bajo la consigna de una supuesta “defensa de la paz”, lo que en la práctica ha instaurado un clima de temor generalizado en el país.

