Cáncer de próstata: la prevención empieza en la mesa
El Colegio de Profesionales en Nutrición de Costa Rica (CPN) se une a la conmemoración del Día Internacional del Hombre con un llamado a reforzar el autocuidado y adoptar prácticas preventivas que protejan la salud masculina, especialmente en lo relacionado con enfermedades crónicas y el cáncer de próstata.
Ismael Ureña, nutricionista y vocero del CPN, señaló que la alimentación constituye un pilar fundamental para disminuir riesgos, incluso en condiciones complejas y multifactoriales como el cáncer de próstata.
“No podemos controlar todos los factores, pero sí podemos influir de forma directa en la salud a través de lo que comemos. Las decisiones que un hombre toma hoy en su dieta pueden determinar la calidad de vida que tendrá dentro de diez o veinte años”, afirmó.
El vocero explicó que patrones alimentarios basados en vegetales, leguminosas, pescados, semillas y aceites ricos en omega 3 aportan compuestos con efectos antiinflamatorios y antioxidantes que favorecen la salud prostática.
“La evidencia científica apunta a que una dieta variada y natural ayuda a reducir procesos inflamatorios y colabora con el funcionamiento adecuado del organismo”, agregó Ureña.
También destacó que no solo importa qué se come, sino cómo se cocina.
“Preparaciones constantes a la leña, al carbón o altas en frituras generan sustancias dañinas para el cuerpo. Cambiar algunos métodos de cocción puede marcar una diferencia importante sin que las familias tengan que renunciar a la tradición culinaria”, comentó.
Ureña recordó que la prevención integral va más allá del plato. Indicó que dejar el tabaquismo, moderar el consumo de alcohol, mantener un peso saludable, practicar actividad física y acudir a controles médicos oportunos son medidas esenciales.
“Los chequeos no deben verse como un tabú. Detectar a tiempo salva vidas y es un acto de responsabilidad con uno mismo y con las personas que dependen de nosotros”,expresó.
En el marco de este día, el CPN hace un llamado a los hombres del país a dar un paso hacia el autocuidado sin miedo ni estigma.
“Cuidarse no resta fortaleza, al contrario, es un signo de madurez y compromiso personal. La nutrición preventiva debe ser parte de la vida diaria y no una reacción ante la enfermedad”, afirmó Ureña.
