El alcalde de San Carlos, Juan Diego González, demostró este sábado que en política el menú cambia rápido: pasó de ser bautizado hace unos meses como “chicharronero oficial del PLN” a convertirse, de un momento a otro, en un flamante “jaguar sancarleño” del Partido Pueblo Soberano. Un salto evolutivo digno de estudio.
Durante la mañana anunció su renuncia al Partido Liberación Nacional, y apenas cayó la tarde ya estaba subido en la tarima de la candidata Laura Fernández, donde fue condecorado con honores felinos. Al parecer, en la Zona Norte ya no se reparten paños verdes, sino pieles de jaguar… simbólicas, claro.
“Le damos la bienvenida a un nuevo jaguar, que le gusta comerse los pericos”, proclamó Fernández, celebrando la metamorfosis política del alcalde. Faltó únicamente la música de El Rey León para completar el rito de iniciación.
González, completamente entregado al nuevo guion, aseguró confiar en el liderazgo de Fernández y anunció que desde ahora la llamará “presidenta”. Además, dedicó palabras para Francisco Gamboa y la diputada Pilar Cisneros, quien no perdió el tiempo y le lanzó una pregunta directa sobre un supuesto apretón del Gobierno por temas presupuestarios y el proyecto Crucitas, según un comunicado de Álvaro Ramos.
“Eso es absoluta mentira”, respondió González sin titubeos, como buen jaguar que ahora ruge en otra selva.
El alcalde, que hace unos meses organizaba chicharronadas liberacionistas con entusiasmo culinario, hoy se mueve con agilidad política admirable: cambia de siglas, de tarima… y hasta de dieta.
Porque si algo quedó claro este sábado, es que Juan Diego González ya no come chicharrón: ahora devora períodos.

