Ministro reconoce aumento en gastos de vigilancia en Crucitas en medio de debate por expansión minera
Durante un debate reglado en el Plenario Legislativo, el ministro de Seguridad, Mario Zamora, aseguró que la crisis de seguridad en Crucitas le está costando al país cerca de $1 millón mensuales, es decir, alrededor de 500 millones de colones en labores de vigilancia y control en la zona afectada por la minería ilegal.
La declaración generó cuestionamientos por parte de diputados, entre ellos el legislador Hernández, quien señaló que los habitantes de la zona norte dan seguimiento constante a la situación y aseguran que el aumento del gasto no se refleja en mayor presencia policial ni en mejores recursos en el terreno.
“Señor ministro, de entrada me llama la atención una serie de datos que usted ha dado, porque quienes vivimos en la zona le damos seguimiento. Yo lo he escuchado decir muchas veces que el gasto del Ministerio de Seguridad por mes era de 60 millones de colones y ahora, según el dato que usted da, pasó a 500 millones”, manifestó el diputado, quien además indicó que la diferencia en efectivos y equipos “no se nota”.
Las declaraciones surgen en medio de la discusión en la Asamblea Legislativa de Costa Rica sobre un proyecto de ley que busca autorizar la minería a cielo abierto en Crucitas, tema que ha generado fuerte polémica por sus implicaciones ambientales, económicas y de seguridad.
Mientras el Gobierno sostiene que el incremento en el gasto responde al combate contra la minería ilegal y al resguardo del área, sectores políticos y vecinos cuestionan la efectividad de las medidas, señalando que la actividad extractiva y la presencia de coligalleros continúan expandiéndose en la zona fronteriza.
El tema mantiene tensión en el Congreso, donde el alto costo de la vigilancia estatal se suma ahora al debate sobre una eventual legalización o regulación de la actividad minera en Crucitas, un punto que podría redefinir la estrategia del país frente a la explotación de oro en la región norte.


Al igual que ocurre con el narcotráfico y el lavado de dinero, la minería ilegal en Crucitas es un negocio para unos cuantos organizada en una mafia. Para sacar el material de Crucitas hay solo dos caminos: Coopevega y Llano Verde. ¿Por qué no colocan un retén permanente en ambas salidas y con eso se aseguran de que no saldrá material y el negocio se cae… en sacos y al hombro por las montañas, trasladar el material no sería rentable… es que pasan camionados, vagonetadas, llenas con sacos de material… pongan esos retenes que no costarían mucho y el problema se acaba.