Chaves se despide de la Zona Norte… y deja la lista de pendientes más larga que la de promesas
El presidente Rodrigo Chaves Robles alista su visita de despedida a San Carlos, pero en la Zona Norte el ambiente no es precisamente de celebración. Más bien, la sensación que queda es la de un déjà vu: discursos ambiciosos que aterrizan en la realidad… sin pista.
A casi cuatro años de aquel anuncio de “salto histórico”, la región sigue esperando que las promesas bajen del podio y se conviertan en obras. La carretera a San Carlos continúa siendo la eterna promesa nacional: tramos inconclusos, atrasos y decisiones que nunca terminan de tomarse. El tren entre Río Frío y Muelle, por su parte, quedó archivado en la carpeta de “algún día”, junto con estudios que nunca llegaron y financiamientos que jamás aparecieron.
Pero la lista no termina ahí.
Promesas que se quedaron en el discurso
El caso de Crucitas es quizás uno de los más simbólicos. Se habló de soluciones, de reactivación económica y de control de la minería ilegal, pero el escenario actual sigue dominado por la incertidumbre, la extracción ilícita y la ausencia de una ruta clara. Mucho debate, pocas respuestas.
En la llamada milla fronteriza, la historia no cambia: abandono, inseguridad y uso de estos territorios para actividades ilícitas siguen siendo parte del día a día. Las intervenciones estructurales prometidas nunca llegaron, y el Estado sigue siendo más una idea que una presencia real.
A esto se suman otros anuncios que se diluyeron con el tiempo:
- Modernización portuaria en el Caribe, sin avances visibles.
- Impulso a rutas estratégicas para la producción agrícola, atrapadas en trámites.
- Expansión ferroviaria nacional, que nunca pasó del titular.
- Reactivación económica en zonas rurales, que sigue esperando resultados tangibles.
Zona Norte: entre rezago y paciencia
Cantones como Upala, Los Chiles y Guatuso continúan encabezando indicadores de pobreza y rezago social. Incluso en zonas rurales de San Carlos, donde hay mayor dinamismo económico, las desigualdades siguen marcadas.
Las comunidades enfrentan caminos deteriorados, acceso limitado a empleo formal y brechas educativas que no han sido cerradas. Todo esto mientras escuchan, cada cuatro años, una nueva versión del mismo libreto.
La frase que envejeció mal
“Basta de obras a medio terminar”, dijo Chaves en 2022. Hoy, la frase resuena con un matiz irónico: las obras siguen a medio palo, los proyectos sin ejecutar y las promesas acumulándose como archivo histórico.
El gobierno construyó su narrativa en torno a la eficiencia y la ruptura con la burocracia. Sin embargo, en la Zona Norte, los resultados no acompañaron el discurso.
Despedida con cuentas pendientes
Mientras el mandatario se prepara para decir adiós, la región sigue esperando lo básico: carreteras funcionales, oportunidades de empleo y presencia estatal efectiva.
Porque al final, más allá de discursos y giras, la realidad es clara: en la Zona Norte no hacen falta más promesas… sino que alguna, por fin, se cumpla.

