Polémica por invitación de supuesto espía de dictadora al traspaso de mando

Polémica por invitación a delegado nicaragüense en traspaso de mando en Costa Rica

La confirmación de la participación del representante del régimen nicaragüense en la toma de posesión de la presidenta electa Laura Fernández ha desatado una fuerte controversia entre sectores del exilio y defensores de derechos humanos en Costa Rica, según detalla el medio “Diario Medios Internacional”

La preocupación surge específicamente por la presencia de Valdrack Jaentschke, señalado por opositores como operador clave del gobierno encabezado por Rosario Murillo. Grupos de nicaragüenses en el exilio advierten que su llegada representa un riesgo directo para quienes han denunciado persecución política y estructuras de vigilancia fuera de Nicaragua.

“Si Estados Unidos no lo reconoce como legítimo, ¿por qué Costa Rica sí?”, cuestionaron voces críticas, aludiendo a la posición del Departamento de Estado de los Estados Unidos, que el pasado 30 de enero de 2026 calificó como ilegítima la figura de “copresidencia” impulsada por el régimen sandinista.

A esto se suma un informe del Grupo de Expertos en Derechos Humanos sobre Nicaragua, divulgado el 10 de marzo de 2026, en el que se señala a Jaentschke como presunto coordinador de redes de espionaje y represión transnacional, con supuestas operaciones en territorio costarricense.

Temor entre exiliados

Personas que aseguran haber sido víctimas de persecución política expresaron alarma ante la visita del funcionario. “Si Costa Rica sabe que este sujeto fue identificado como el cerebro de células criminales, ¿por qué se le permite estar ahí?”, manifestaron.

El temor principal radica en que su presencia pueda interpretarse como una señal de permisividad o incluso facilitar acciones de seguimiento contra opositores refugiados en el país.

Argumento diplomático

No obstante, expertos en política exterior señalan que la invitación responde a normas protocolares. Un excanciller costarricense explicó que el país mantiene relaciones diplomáticas con Nicaragua, lo que obliga a extender invitaciones oficiales en este tipo de actos.

“Es un tema de protocolo, no de afinidad política. La presencia de delegaciones no implica respaldo ideológico”, indicó.

Evento bajo tensión

La ceremonia del próximo 8 de mayo contará con delegaciones de decenas de países y organismos internacionales. Sin embargo, la inclusión de la representación nicaragüense ha generado críticas, especialmente porque Laura Fernández había manifestado previamente su rechazo a la presencia de gobiernos considerados autoritarios.

El tema continúa generando debate en el ámbito político y social, mientras organizaciones de derechos humanos piden garantías de seguridad para la población exiliada en Costa Rica.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *