Vecina de La Palmera denuncia ante SENASA presuntos ataques de perra suelta; teme por seguridad de niños y mascotas

La Palmera, San Carlos. La preocupación crece entre algunos vecinos de La Cocaleca de La Palmera luego de que una residente denunciara ante el Servicio Nacional de Salud Animal (SENASA) la supuesta presencia de una perra de raza pitbull que, según afirma, permanece suelta durante las noches y habría protagonizado varios ataques contra otros animales domésticos de la comunidad.

La denunciante, Paola Betancurt, asegura que decidió acudir a las autoridades luego de que la semana anterior su perro estuviera a punto de morir tras ser atacado por el animal.

Según relató, las heridas sufridas por su mascota fueron de extrema gravedad, principalmente en la zona del cuello, lo que obligó a una atención veterinaria urgente para salvarle la vida.

“Las lesiones fueron muy profundas. Gracias a la rápida intervención de un médico veterinario de Ciudad Quesada que atendió a mi perro en su clínica, se logró estabilizarlo y salvarlo. Todavía se encuentra en proceso de recuperación”, manifestó la vecina.

Betancurt señaló que los gastos derivados de la atención médica, medicamentos y tratamientos posteriores han representado una fuerte carga económica para su familia.

“Ha sido muy costoso. Gracias a Dios varios vecinos se solidarizaron y colaboraron económicamente para ayudarnos a cubrir parte de los gastos veterinarios”, agregó.

Temor entre vecinos

La mujer asegura que el problema no se limita únicamente al ataque sufrido por su mascota, sino que existen reportes de otros perros que habrían sido mordidos por la misma perra en ocasiones anteriores.

Según indicó, la denuncia presentada ante SENASA menciona que el animal aparentemente pertenece a un vecino de la localidad y que, presuntamente, es dejado en libertad durante las noches, situación que ha generado preocupación entre varios habitantes.

“Hay vecinos que tienen miedo porque el animal es muy agresivo. No solo tememos por nuestras mascotas, sino también por los niños que juegan en la comunidad y por cualquier persona que pueda encontrarse con la perra cuando anda suelta”, expresó.

Incluso señaló que su propia hija siente temor de salir sola a la calle debido a la presencia del animal.

“La niña tiene miedo. Cada vez que tiene que salir pregunta si la perra anda afuera. No debería ser así; las familias deben sentirse seguras en su propia comunidad”, comentó.

Solicitan intervención de las autoridades

La denunciante confirmó que ya presentó el caso ante SENASA y espera que las autoridades realicen la investigación correspondiente para determinar las responsabilidades y las medidas que procedan.

De acuerdo con Betancurt, funcionarios de la institución le indicaron que el caso debe ser analizado y verificado antes de emitir una resolución.

Mientras tanto, asegura que la preocupación persiste porque, según afirma, el animal continuaría permaneciendo sin control en algunos momentos.

Los vecinos esperan que la situación sea atendida con prontitud para evitar que ocurra un incidente más grave.

¿Qué dice la legislación costarricense?

En Costa Rica, la Ley de Bienestar de los Animales (Ley N.° 9458) establece que los propietarios son responsables del manejo adecuado de sus mascotas y deben evitar que representen un peligro para otras personas o animales.

Asimismo, el Reglamento para la Reproducción y Tenencia Responsable de Animales de Compañía y otras disposiciones sanitarias facultan a SENASA para investigar denuncias relacionadas con animales que puedan representar riesgos para la seguridad pública.

Cuando se comprueba negligencia por parte de los propietarios, las autoridades pueden ordenar medidas correctivas, incluyendo el confinamiento adecuado del animal, evaluaciones de comportamiento e incluso otras acciones administrativas según la gravedad del caso.

Además, si un perro causa lesiones a personas o daños a terceros, el propietario podría enfrentar responsabilidades civiles por los perjuicios ocasionados y verse obligado a asumir los gastos médicos o veterinarios correspondientes.

Las autoridades recomiendan denunciar cualquier situación que represente un riesgo para la comunidad y recuerdan a los dueños de mascotas la obligación de mantenerlas bajo control para garantizar la convivencia y la seguridad de todos los vecinos.