Menos empleo en el agro: una señal de alerta para la Zona Norte y el futuro del campo costarricense

El campo costarricense enfrenta un nuevo reto: la pérdida de puestos de trabajo en las actividades agropecuarias. Según datos de la Encuesta Continua de Empleo del INEC 2025, la rama de agricultura, ganadería y pesca registró una disminución estadísticamente significativa de 22 mil personas ocupadas en comparación con el mismo trimestre del año anterior.

Esta reducción tiene un impacto especial en regiones rurales como la Zona Norte, donde miles de familias dependen directamente de actividades como la ganadería, la producción de leche, la agricultura y otras labores vinculadas al sector primario.

En cantones como San Carlos, Upala, Los Chiles, Guatuso y Sarapiquí, el agro continúa siendo uno de los principales motores económicos. La disminución del empleo no representa únicamente una cifra estadística: significa menos ingresos para hogares productores, menor movimiento comercial en comunidades rurales y mayores desafíos para mantener activa la cadena productiva.

Un golpe que va más allá del empleo

Cada trabajador que deja una finca, una lechería o una actividad agrícola representa una pérdida dentro de un sistema que involucra transporte, comercio, proveedores de insumos, servicios técnicos y mercados locales.

La Cámara de Ganaderos de San Carlos advierte que la reducción de la fuerza laboral agropecuaria puede generar efectos en la producción nacional, aumentar presiones sobre los costos y debilitar la capacidad del país para garantizar alimentos producidos localmente.

La ganadería, en particular, tiene un peso importante en la economía de la Zona Norte. Miles de productores pequeños y medianos sostienen una actividad que genera empleo directo e indirecto, además de aportar carne, leche y derivados a la población costarricense.

Retos para los productores

Entre los desafíos que enfrenta el sector están el relevo generacional, los costos de producción, las condiciones climáticas, la competencia internacional y la necesidad de incorporar nuevas tecnologías para hacer más eficiente la actividad.

Para muchos productores, atraer a las nuevas generaciones al campo es una de las principales preocupaciones. La falta de oportunidades atractivas puede provocar que jóvenes rurales busquen empleo fuera del sector agropecuario o migren hacia zonas urbanas.

La importancia de fortalecer el agro

El empleo agropecuario no solo mide la cantidad de personas trabajando en una actividad económica; también refleja la salud de las comunidades rurales y la capacidad del país para producir sus propios alimentos.

En una región como la Zona Norte, donde la agricultura y la ganadería forman parte de la identidad económica y social, fortalecer al productor significa proteger empleos, mantener comunidades activas y asegurar una cadena alimentaria más sólida.

? Una ganadería fuerte significa más empleo, más desarrollo y mayor bienestar para Costa Rica.

Fuente: Encuesta Continua de Empleo INEC 2025 / Cámara de Ganaderos de San Carlos

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