Acusación revela cómo “Diablo” habría lavado millones: Fiscalía detalla cuatro etapas del presunto esquema criminal

La acusación presentada por la Fiscalía Adjunta de Narcotráfico contra Alejandro Arias Monge, conocido con el alias de “Diablo”, y varios de sus allegados, expone con detalle el presunto mecanismo utilizado para lavar dinero proveniente del narcotráfico mediante una compleja red de cuentas bancarias, comercios, sociedades anónimas, actividades informales y personas cercanas que habrían servido como testaferros.

De acuerdo con el Ministerio Público, la estructura criminal habría operado entre noviembre del 2020 y diciembre del 2023, periodo durante el cual se desarrolló un sofisticado sistema destinado a introducir recursos ilícitos en la economía formal para darles apariencia de legalidad.

La acusación, presentada junto con la solicitud de apertura a juicio, sostiene que la organización no solo utilizó el sistema financiero nacional para mover grandes sumas de dinero, sino que también recurrió a negocios comerciales, ventas clandestinas de lotería, préstamos conocidos como “gota a gota”, actividades ganaderas y empresas fachada para ocultar el verdadero origen de los recursos.

Cuatro etapas para ocultar el dinero

La Fiscalía divide el supuesto esquema de legitimación de capitales en cuatro fases principales.

1. Ingreso del dinero al sistema financiero

La primera etapa consistía en introducir el dinero obtenido del narcotráfico al sistema bancario mediante depósitos, transferencias electrónicas y operaciones por SINPE.

Según la acusación, una vez que el dinero ingresaba a las entidades financieras, era distribuido mediante múltiples movimientos entre distintas cuentas para dificultar el seguimiento de las autoridades y romper la trazabilidad de los recursos.

Dentro de esta fase figura César Quirós, quien, según el Ministerio Público, administraba préstamos informales bajo la modalidad conocida como “gota a gota”.

La investigación indica que utilizó varias cuentas bancarias para recibir dinero, mezclarlo con recursos provenientes de actividades comerciales y posteriormente redistribuirlo.

Los registros financieros analizados por la Fiscalía muestran que una de sus cuentas recibió más de ?157 millones, principalmente mediante SINPE Móvil, depósitos en efectivo y otras operaciones bancarias.

2. Mezcla del dinero con negocios legales

La segunda fase consistía en combinar el dinero presuntamente ilícito con ingresos provenientes de comercios que operaban como negocios legítimos.

Uno de los casos señalados corresponde a Anyersson Villalobos Ocampo, a quien la Fiscalía identifica como un supuesto mando medio dentro de la organización.

Según la acusación, Villalobos administraba el restaurante El Ranchito, establecimiento que habría servido para mezclar dinero del narcotráfico con ingresos de la actividad comercial.

Los investigadores afirman que recibió más de ?12 millones mediante transferencias electrónicas y posteriormente realizó cientos de movimientos hacia terceras personas por un monto superior a ?13,6 millones, operaciones que, según el Ministerio Público, buscaban ocultar el origen de los fondos.

3. Empresas y testaferros

La tercera etapa del esquema consistía en ocultar la verdadera propiedad de bienes, empresas y recursos económicos.

La Fiscalía sostiene que la organización utilizó familiares, personas de confianza y sociedades anónimas para registrar activos y crear una apariencia de legalidad.

Según la acusación, estas empresas funcionaban como vehículos para canalizar dinero de origen presuntamente ilícito y dificultar que las autoridades identificaran quién ejercía realmente el control sobre esos bienes.

4. Negocios informales para generar efectivo

La última fase incluía actividades comerciales e informales que permitían generar ingresos aparentes y mover dinero fuera del sistema financiero tradicional.

Entre ellas destacan la operación de puestos clandestinos de lotería, préstamos bajo la modalidad “gota a gota” y actividades relacionadas con la compra, venta y crianza de ganado.

En este apartado, la Fiscalía vincula a Gelen Arias Monge, hermana de “Diablo”, con la administración de una red de lotería clandestina.

La acusación sostiene que esa actividad permitía mezclar dinero de origen ilícito con efectivo generado diariamente sin controles contables.

Los investigadores identificaron al menos 18 puntos de venta clandestinos de lotería que presuntamente formaban parte de la estructura.

Asimismo, el expediente señala a Charlyn Jiménez Villalobos, pareja sentimental de Arias Monge, como una de las personas que habría colaborado con el supuesto esquema de legitimación de capitales.

Según la Fiscalía, administraba un negocio dedicado a la producción de lácteos y la crianza de ganado, actividad que habría servido para incorporar dinero del narcotráfico dentro de ingresos con apariencia legal.

Además, habría abierto cuentas en un banco estatal y otro privado por las que ingresaron más de ?11,5 millones, realizando posteriormente múltiples transferencias, pagos con tarjeta y operaciones mediante SINPE para dispersar los recursos.

Cuentas puente y movimientos constantes

Uno de los aspectos que más llama la atención dentro del expediente es el uso de las denominadas “cuentas puente”.

De acuerdo con el análisis financiero realizado por los peritos del Ministerio Público, varias cuentas bancarias presentaban un patrón repetitivo: el dinero ingresaba y era transferido casi de inmediato a otras cuentas, evitando mantener saldos importantes durante largos periodos.

Para la Fiscalía, este comportamiento tenía como finalidad impedir el rastreo del dinero y dificultar que las autoridades reconstruyeran la ruta de los recursos.

Los investigadores también detectaron un uso intensivo de SINPE, depósitos en efectivo y transferencias entre personas investigadas para mover rápidamente el dinero dentro de la red.

Además, el estudio financiero señala aparentes incongruencias patrimoniales, al detectar que algunos de los imputados adquirieron propiedades y bienes de alto valor pese a no registrar ingresos, salarios o actividades económicas que justificaran su capacidad financiera.

El Ministerio Público concluye que todo este entramado permitió introducir de forma gradual dinero presuntamente proveniente del narcotráfico en el sistema financiero costarricense y posteriormente canalizarlo hacia empresas, comercios, actividades ganaderas y otros activos, con el propósito de darle apariencia de legalidad y ocultar su verdadero origen.

La acusación forma parte del denominado caso Colorado, en el que la Fiscalía solicita llevar a juicio a Alejandro Arias Monge, alias “Diablo”, y a varios presuntos integrantes de su círculo cercano por supuestos delitos relacionados con legitimación de capitales y delincuencia organizada.

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