El diputado sancarleño Edgardo Araya Sibaja compartió un mensaje de cercanía con sus raíces al asegurar que “volver a casa siempre es hermoso”, durante una visita a San Carlos.
El legislador expresó que regresar a su tierra natal representa la oportunidad de reencontrarse con personas que le tienen aprecio, conversar con amigos y mantener el contacto con las comunidades que, según indicó, lo han acompañado a lo largo de su trayectoria política.
Las declaraciones llegan en un momento en que Araya se mantiene en el centro del debate nacional por su defensa del proyecto de ley impulsado por su partido para regular la explotación del oro en Crucitas, iniciativa que ha generado fuertes cuestionamientos por parte del Gobierno y de algunos sectores políticos.
En las últimas semanas, el diputado ha sido señalado por representantes del oficialismo como uno de los legisladores que, según el Ejecutivo, han obstaculizado el avance de diversos proyectos de interés del Gobierno. Araya, por su parte, ha rechazado esas acusaciones y sostiene que el debate sobre Crucitas debe centrarse en cuál modelo beneficia realmente al país.
¿Quién es Edgardo Araya?
Edgardo Araya Sibaja es abogado y diputado por la provincia de Alajuela. Alcanzó notoriedad nacional por su defensa de causas ambientales y por su oposición histórica a la minería metálica a cielo abierto. En la Asamblea Legislativa ha participado activamente en temas relacionados con ambiente, recursos naturales y desarrollo regional.
Sin embargo, en el caso de Crucitas, Araya sostiene que la realidad actual es distinta a la de años atrás. Argumenta que miles de coligalleros extraen oro de forma ilegal mientras organizaciones criminales obtienen millonarias ganancias y el Estado no recibe beneficios significativos.

El legislador defiende un modelo en el que Costa Rica tenga un mayor control sobre la explotación del recurso y obtenga una participación mucho más importante de la riqueza generada. Según ha explicado, no comparte un esquema en el que grandes empresas extranjeras extraigan el oro, el país asuma los impactos ambientales y económicos, y únicamente reciba alrededor de un 5% de las ganancias, porcentaje que considera insuficiente frente al valor del recurso.

Para Araya, la discusión debe enfocarse en encontrar una alternativa que permita aprovechar la riqueza mineral en beneficio de Costa Rica, con controles ambientales estrictos, transparencia y una distribución de los ingresos que favorezca al Estado y a las comunidades, en lugar de permitir que la mayor parte de las utilidades salga del país.
Mientras el debate sobre Crucitas continúa dividiendo opiniones, el diputado asegura que regresar a San Carlos le recuerda el compromiso que mantiene con la provincia que lo vio crecer y con las personas que, afirma, siguen respaldando su trabajo legislativo.
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