Defensoría llama a cuentas a autobuseros por denuncia de vecina de Upala con discapacidad


La Defensoría de los Habitantes estudia una denuncia de una habitante con discapacidad, vecina de Upala, quien indica que necesitaba trasladarse a una cita médica a San José, pero que el autobús en el que se iba a transportar en lugar de una rampa para silla de ruedas lo que tenía
era un asiento tipo elevador. Según la denuncia, el cobrador del autobús le indicó que debía trasladarse al asiento sola y que la silla de ruedas no cabía en el maletero; razón por la cual no pudo viajar y perdió la cita.


En razón de lo anterior, la Defensoría solicitó al Consejo de Transporte Público (CTP) especificar los criterios técnicos y jurídicos con base en los cuales se aprobó el elevador con silla fija en el transporte público modalidad autobús; además, dado que este sistema requiere inevitablemente de la ayuda de terceras personas, la Defensoría pidió al Consejo informar si existe alguna directriz, circular o acuerdo, que obligue a la prestataria del servicio a que sus colaboradores presten ayuda a las personas con movilidad reducida que utilicen Sus unidades; de igual forma detallar disposiciones y responsabilidades asume la empresa en el transporte de las sillas de ruedas.

Asimismo, la Defensoría pidió al Consejo Nacional de las Personas con Discapacidad (CONAPDIS) informar si ha emprendido alguna acción ante el CTP, por la aprobación de este sistema. La Defensoría conoce el informe de Fiscalización, prueba de campo, realizado por el Consejo sobre el “Acceso a dispositivos de ingreso/egreso al autobús”, donde participaron un grupo de 09
personas con discapacidad quienes interactuaron con varios dispositivos en los
autobuses como parte de una muestra sin que sus resultados se pudieran generalizar.

Del total de participantes solo una personas usuaria de bastón logró interactuar sin problemas con el “sillón móvil”, seis personas tuvieron dificultades para interactuar de manera autónoma y dos no pudieron pues su condición no les permitía desprenderse de su producto de apoyo y trasladarse al sillón sin que esto representara un riesgo para ellos.

Como ha venido insistiendo la Defensoría, una modalidad persistente de discriminación que enfrentan las personas con discapacidad, está en las dificultades de acceso al transporte público. No contemplar las necesidades específicas de las personas con discapacidad, y las distintas discapacidades, limita la accesibilidad y autonomía de las personas con discapacidad.

Sobre el caso en concreto, la Defensoría está en el proceso de espera del informe por parte del CTP y de CONAPDIS, para valorar nuevas acciones de ser necesario a partir de las respuestas institucionales.