«No aceptamos que en esta emergencia algún sector quiera sacar provecho en perjuicio de otro» dice Diócesis de Ciudad Quesada

Posición de la Diócesis de Ciudad Quesada en medio de la Emergencia por COVID-19
que enfrenta la Zona Norte

La Diócesis de Ciudad Quesada, levantó hoy la voy por los enfermos y las personas que hoy sufren en medio de la pandemia que afecta al mundo, y en especial a la Zona Norte.+

La Diócesis emitó el siguiente comunicado:


«En los últimos días, el aumento de casos positivos por COVID-19 en la Zona Norte
ha alarmado a toda la sociedad. No es para menos, enfrentamos una crisis sanitaria»
sin precedentes que no conoce fronteras ni razas. Esta enfermedad golpea a todos
por igual, hombres y mujeres, no importa la edad, posición social o nacionalidad.

Por caridad cristiana, quienes sufren de manera directa esta enfermedad, deben ser
atendidos, de acuerdo a su dignidad de personas. De ninguna manera podemos
jugar con el honor de las personas en virtud de alguna condición por enfermedad y
tampoco por su nacionalidad.


Alrededor de la Emergencia Nacional, lamentablemente se han generado mensajes
falsos, al tiempo que vemos muestras de xenofobia en algunos sectores de la
población. La diócesis de Ciudad Quesada hace un llamado a la calma, a la
prudencia y a la sensatez, a no generar alerta innecesaria, a no crear pánico ni a
propagar mensajes que nos dividan. Hacemos un llamado a informarse por fuentes
oficiales.


Del mismo modo, hacemos un llamado a la conciencia, a la razón y a la
responsabilidad, porque habitantes de nuestro país se están prestando para hacer
ingresar migrantes de forma ilegal, por dinero. No nos prestemos a este tipo de
prácticas que dañan a la sociedad, que denigran la dignidad humana y que nos
ponen en riesgo.

Nuestra solidaridad como Diócesis con todos los sectores: los habitantes de nuestro
territorio, los migrantes, las personas que han venido de otros países y residen en
nuestra zona.


Nuestra solidaridad con los sectores productivos, empresarios y empleadores en
todos los campos.


En la Zona Norte hay muchas riquezas. Es una zona con gran variedad y belleza
natural. Es una zona con grandes riquezas productivas. Es una tierra generosa con
la producción agrícola, la ganadería y otros recursos. Es generadora de empleo, por
años, también a población migrante.


Se contiene en nuestra zona gran variedad de sitios turísticos de mucha importancia
para la generación económica en nuestro país.
Pero, la mayor riqueza son las personas, las que aquí habitan, las que vienen a
visitarnos, las que están de paso, o las que, en definitiva, vienen a trabajar y a residir
de manera permanente.


No aceptamos que este momento de emergencia se use con fines políticos o
politiqueros. No aceptamos que ningún sector quiera sacar provecho en perjuicio de
otros. Tampoco es admisible que se use el nombre de instituciones o personas para
propagar informaciones falsas o causar división y confusión.


La Zona Norte merece la mejor atención de parte de las autoridades
gubernamentales, como lo merece todo el país, una atención a la altura de lo que
enfrentamos, y en esa línea, la Iglesia y todos los sectores, debemos contribuir a
superar esta dura crisis.


Sabemos que se ha generado una polémica sobre la necesidad de tener un sitio de
albergue para enfermos de COVID-19, por ello, hay que tener garantías, cuidados
extremos y los requisitos necesarios para que fructifique un proyecto de este tipo, o
varios que podrían ser abiertos en diversas zonas del país. Aún no sabemos hasta
dónde llegará esta pandemia.

Desde que inició la crisis, la Iglesia particular de Ciudad Quesada ha estado anuente
a la colaboración. Hemos contribuido con las normas sanitarias propuestas por el
gobierno, hemos hecho un llamado a la conciencia en todas las posibilidades que
hemos tenido, hemos seguido dando la atención humanitaria a todos aquellos que
lo han necesitado y hasta donde la divina providencia nos ha permitido. En estas
causas, ha sido fundamental el apoyo de las personas de buena voluntad, de
nuestros fieles, de empresa y comercio local. Y siempre, hemos tenido las puertas
abiertas, como lo hemos hecho en el pasado, para dar sustento, albergue y otras
posibilidades, para el más necesitado, sean personas de nuestra nacionalidad o de
otras nacionalidades. La Iglesia es y debe ser Madre.


Con este mensaje hacemos un llamado a la paz, a que seamos solidarios y
responsables. Todos los sectores debemos unirnos por el bien común del país y, en
particular, de nuestra zona en este momento gravemente amenazada.
Dios nos ayude, nos bendiga y nos una a todos».