• Las sanciones pueden llegar hasta los 3.600 euros al año

De acuerdo a Radio Televisión Española el mayor centro de vacunación de Viena este martes no se ha notado una actividad especial pese a que la obligatoriedad de la vacuna ya es un hecho en Austria. Sin embargo, no será hasta el 15 de marzo cuando se impondrán sanciones de 600 euros a los no vacunados, que pueden llegar a los 3.600 euros al año.

A partir de la fecha marcada, la Policía austríaca comenzará a realizar controles aleatorios en calles y carreteras para comprobar si los ciudadanos están vacunados. Además, las autoridades enviarán una carta recordatoria a todas las personas no vacunadas.

«Me parece importante y necesario», explica una mujer en Viena a TVE, «sobre todo para proteger a la gente mayor». No obstante, hay entre un 15 y un 20 % de los austriacos que no se quieren vacunar de ninguna manera: «Tengo 55 años, soy taxista y son inmune a todo», explica un hombre mientras despotrica de los políticos sin mascarilla.

«La aceptación de la vacuna contra la COVID-19 ha ido creciendo en estos dos años hasta el 60 %», señala el profesor Jakob Mortiz Eberl, del Corona Panel de la Universidad de Viena. 

Con la obligación a vacunarse establecida por el Gobierno, el partido de extrema derecha y el partido antivacunas se van a beneficiar sobre todo entre los que habitualmente no votan, y el problema es que no se sabe muy bien cómo se va a implementar la obligatoriedad de la vacuna.

Premios para incentivar la vacunación

Para animar a la gente a vacunarse se ha puesto en marcha una lotería especial: por cada pinchazo, los austriacos van a participar en un sorteo de 500 euros para gastar en comercios o restaurantes.

Con el tiempo se podrá evaluar si esta combinación de multas y premio tiene efecto en la población, y si el Estado podrá sustentar las recompensas a base de multas.