Un joven militar ucraniano sacrificó su vida para impedir que las tropas rusas avanzasen rápidamente y así ganar tiempo para sus compañeros.

Kiev resiste gracias a la defensa de los ciudadanos y militares ucranianos, a pesar de que el número de bajas sigue aumentando. Los últimos datos facilitados por el Gobierno ucraniano cifran en 198 personas las muertesdesde que comenzó el ataque, de las cuales hay tres menores.

Una de esas bajas es Vitaliy Skakun Volodymyrovych, un joven soldado ucraniano que se inmoló para derribar un puente y evitar así el avance de las tropas rusas.

Según ha informado el Estado Mayor de Ucrania, el joven se encontraba en el puente Henichesk, en la región de Kherson, y su tarea era explotarlo cuando los tanques rusos llegaran hasta esa posición. Sin embargo, algo falló. Las tropas rusas llegaron antes de lo previsto y el soldado Sakakun decidió sacrificar su vida para evitar que los tanques rusos pasaran y dar tiempo así a los suyos.

El ataque de Rusia a Ucrania continúa en el cuarto día de la ofensiva. Tras otra noche de bombardeos, las Fuerzas Armadas ucranianas han asegurado este domingo que la situación en Kiev es «tranquila» y que la capital está «completamente controlada» por el Ejército ucraniano. 

«La situación en Kiev es tranquila, la capital está completamente controlada por el Ejército y la defensa de Ucrania. Hubo varios enfrentamientos con grupos de sabotaje por la noche», ha dicho Mykola Povoroznyk, el primer subjefe de la Administración Estatal de Kiev, según la agencia ucraniana UNIAN.

Por su parte, el presidente del país, Volodimir Zelenski, ha descrito una «noche brutal«, durante la cual fuerzas rusas han atacado «áreas civiles» sin infraestructura militar.