Costa Rica juega un rol relevante en la dinámica migratoria, con inmigrantes temporales y permanentes, así como un país expulsor y de tránsito. Las personas migrantes costarricenses muestran un nivel de escolaridad alto y han generado en remesas (2016) $562.1 millones, representando el 0.93% del PIB, señala la Fundación Arias para la Paz y el Progreso Humano.

Costa Rica, como un país de destino, ha enfrentado desde 1980 varias olas migratorias desde Nicaragua, Colombia, Cuba y Venezuela. Según datos del gobierno de Costa Rica, a diciembre de 2020, había 557,400 inmigrantes con estatus regular en el país; el país acoge población internacional ya sea en alguna de las distintas categorías como asilo, refugio, migrantes temporales y permanentes, entre otras.

En 2018 se generó una ola importante de nicaragüenses debido a la represión del gobierno de Nicaragua, lo que hizo que se sumara un nuevo perfil de población migrante (Colombia, Venezuela y Nicaragua), con mayor nivel de escolaridad, y formación técnica y profesional. A ello se adiciona población que ingresa de forma temporal y se orienta a la actividad agrícola: café, banano, piña, caña de azúcar, etc. En referencia a las remesas que egresan, se contabilizó $896.4 millones (2016), de los cuales, el 60% salen con destino a Nicaragua. La población migrante constituye el 10% de la fuerza laboral en el país y aportan al 12% del PIB (Villalobos, 2022)

Costa Rica es un país de refugio, tema que se maneja en conjunto con el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), si las personas están amenazadas en su país de origen, situaciones como la población nicaragüense, venezolana y población que se dirige a la frontera entre México-Estados Unidos, son condiciones que aumenta la cantidad de solicitudes de refugio, incluso, desde 2018, la cantidad de solicitudes ha ido en aumento, pasando de 6337 en el 2017 a 59450 en 2021. Para julio de 2022 había un acumulado de más de 200 mil solicitudes de refugio (Unidad de Refugio, DGME, 2022).

Como país de tránsito, evidenciamos la población que se traslada de sur a norte, entra por Paso Canoas y sale en diferentes puntos de la frontera norte: Peñas Blancas o Tablillas. Son personas que provienen de países de América del Sur, las islas de Haití y Cuba, África y Asia. La mayoría de estas personas utilizan la ruta que cruza el “Tapón del Darién” en Panamá, una ruta difícil y peligrosa, donde enfrentan además de los peligros propios de la selva y el clima; la presencia de guerrilla, grupos de narcotráfico, robos, asaltos, violaciones y la visión de personas muertas.