Aumento alarmante de accidentes acuáticos en Costa Rica durante 2024 y principios de 2025
La seguridad en los cuerpos de agua de Costa Rica se ha convertido en una preocupación creciente debido al aumento significativo de accidentes acuáticos en el país. Durante el año 2024, se registró un récord histórico de 143 fallecimientos por esta causa, superando las cifras de años anteriores. Este incremento ha generado alarma entre las autoridades y la población en general.
Estadísticas de 2024:
A lo largo de 2024, los accidentes acuáticos cobraron la vida de 143 personas en diversos entornos acuáticos del país. Las provincias del Pacífico, especialmente Guanacaste y Puntarenas, fueron las más afectadas.
Primer trimestre de 2025:
En los primeros tres meses de 2025, la tendencia al alza de estos incidentes ha continuado:
• Enero: Se reportaron 16 fallecimientos por accidentes acuáticos, lo que representa un aumento del 14% en comparación con los 14 casos registrados en el mismo mes de 2024. De estos, 10 ocurrieron en ríos, 4 en playas y 2 en piscinas.
• Febrero y marzo: Aunque las cifras completas aún están en proceso de consolidación, se estima que el número de víctimas mortales ha seguido incrementándose, con al menos 17 fallecimientos adicionales reportados hasta la fecha.
Zonas más afectadas:
Los ríos han sido identificados como los escenarios más peligrosos, concentrando la mayoría de los accidentes fatales. Entre los ríos con mayor número de incidentes se encuentran:
• Río Sarapiquí: Dos casos reportados.
• Río Candelaria en Aserrí: Dos casos reportados.
• Río Torres en San José: Un caso reportado.
• Río Penitencia en Cariari, Limón: Un caso reportado.
Las playas también han sido escenario de múltiples tragedias, destacándose incidentes en playas como Pelada, Caldera, Bahía Ballena y Tamarindo.
Llamado a la prevención:
Ante esta preocupante situación, las autoridades reiteran la importancia de adoptar medidas preventivas al visitar cuerpos de agua:
• Evitar ingresar a áreas desconocidas o con fuertes corrientes.
• No nadar bajo los efectos del alcohol o sustancias psicoactivas.
• Respetar las señales de advertencia y seguir las indicaciones de los guardavidas.
• Supervisar constantemente a los menores de edad, especialmente en piscinas y playas.
La prevención y la educación son fundamentales para revertir esta tendencia y garantizar la seguridad de todos los ciudadanos y visitantes en los espacios acuáticos del país.