La copresidenta y vocera del régimen sandinista en Nicaragua, Rosario Murillo, lanzó nuevas críticas contra sacerdotes nicaragüenses en el exilio que utilizan redes sociales para cuestionar al gobierno de Daniel Ortega, calificándolos de “vagos” y acusándolos de utilizar plataformas digitales para “atacar al pueblo” en lugar de ejercer su labor pastoral.
Durante una intervención pública, Murillo manifestó su molestia por las publicaciones realizadas por algunos religiosos fuera del país, señalando que estos dedican su tiempo a “tuitear” mensajes críticos contra el oficialismo, en vez de enfocarse en su misión religiosa.
La dirigente sandinista también cuestionó el papel de estos sacerdotes en asuntos políticos y aseguró que sus expresiones son “vulgares, ofensivas y pecaminosas”, al tiempo que pidió a la Iglesia Católica tomar medidas disciplinarias contra quienes, según afirmó, participan activamente en política desde el exilio.
Las declaraciones se producen en medio de la tensa relación entre el gobierno nicaragüense y sectores de la Iglesia Católica, marcada en los últimos años por detenciones, expulsiones, restricciones religiosas y el exilio de varios sacerdotes y obispos críticos del gobierno.
Entre los religiosos que frecuentemente se pronuncian sobre la situación política y social de Nicaragua desde el extranjero figuran el obispo Silvio Báez y el sacerdote Edwin Román, ambos críticos del oficialismo.
Las recientes declaraciones de Murillo reavivan el debate sobre la libertad de expresión, el papel de la Iglesia y el clima político que atraviesa Nicaragua.
