El quetzal bello habitante del Parque del Agua, ave por proteger según Plan de Manejo del PNJCB

El quetzal es sin duda una de las aves más hermosas de la tierra y habitante de la montañas del nuestra «Montaña Sagrada» el Parque Nacional del Aguas Juan Castro Blanc (PNAJCB).

De acuerdo con el Plan de Manejo del PNAJCB, aprobado por le Ministerio de Ambiete y Energía (MINAE) en el año 2012 y a la fecha sin publicarse en la Gaceta, por los trámites burocráticos, de este país, es ta una especie en peligro de extinción y la cual se enumera que se se debe proteger.

El |quetzal (Pharomachrus mocinno) vive en niveles medios de bosques húmedos
maduros montanos, bordes de bosques y bosques de crecimiento secundario avanzado.
La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN( considera que su población está disminuyendo moderadamente debido a la deforestación debido a su explotación excesiva, corre el mayor nivel de peligro de extinción y se prohíbe su comercio internacional, excepto para la importación cuando ésta se realiza con fines no comerciales, como sería la investigación científica.

A pesar de que la población que vive en Costa Rica habita áreas protegidas, como
Monteverde entre enero y julio, sus migraciones altitudinales entre los 800 a 3.000
m.s.n.m. durante el resto del año no aseguran su estancia en territorio protegido.

Las migraciones ocurren cuando esta especie frugívora se desplaza a otros lugares para
aprovechar la producción de frutos de las plantas; el Quetzal viaja a tierras de menores
elevaciones después de tener sus crías, trasladándose muchos kilómetros lejos de su
hábitat.

Los quetzales (Pharomachrus) son un género de aves de la familia de los trogones (Trogonidae). Se trata de una especie que en las civilizaciones maya era sagrado y su plumaje era utilizado para adornar la indumentaria de los reyes y sacerdotes. En otras diversas partes del mundo se le conoce como quetzal centroamericano y quetzal guatemalteco.

Las aves macho presentan plumas de color verde metálico y pecho rojo. Durante la etapa de reproducción, los machos desarrollan una cola de hasta 1 metro de longitud, lo cual contrasta con el cuerpo, cuya medida puede llegar a ser de 35 cm. Sin embargo, debido al dimorfismo sexual, las hembras presentan colores más opacos y no desarrollan cola.

Cuando llega la temporada de apareamiento, los quetzales macho emprenden vuelos nupciales para atraer a las hembras. Posterior a ello, tanto hembras como machos intervienen en la incubación y protección de las crías, que suele ser de dos individuos por temporada. 

Aunque todas las especies del género Pharomachrus se llaman quetzales, la palabra sola se usaba originalmente para denominar al Pharomachrus mocinno, el quetzal centroamericano o mesoamericano. En total, se conocen cinco especies.