Un concierto de aves e insectos se escucha en un majestuoso árbol de higuerón, en plena producción de fruta. Dicho árbol constituye una de las grandes maravillas de la naturaleza, ya que proporciona alimento 45 especies ( animales, aves e insectos).

En la zona Norte este árbol constituye una especie de gran importancia para la vida y el sostén de decenas de especies.

El árbol de higuerón es una especie prodigiosa en la naturaleza, no sólo da sobra, oxígenos, sino que proporcionan recursos a por lo menos 45 especies, de insectos y animales.

Sembrar higuerones es preservar la vida de estas especies.  Se dice que el higueron (Ficus cotinifolia)  es un  «árbol excepcional» para la vida  en  Costa Rica.

 Es un árbol grande y corpulento, inicialmente crece como parásito. Copa extendida, ramas largas y poderosas de las que emergen raíces aéreas, las que se funden para formar el tronco.

Produce siconos que es un tipo de higo y cuando maduran son rojos, por lo que son muy apetecidos por la aves,  como el yiguirro. Es polinizado por unas avispas que entran al sicono por un orificio natural llamado ostiolo y ponen los huevos dentro de éste. Al moverse polinizan las flores y ahí mueren. Cuando las crías nacen, una de ellas abre un nuevo orificio, permitiendo la salida de las avispillas

Fruto del higuerón

Las  semillas del higueron  son dispersadas gracias a las cuitas de los pájaros, logran germinar y desde esa altura dejan caer sus raíces: extensas cuerdas colgantes que finalmente alcanzan el suelo. Alunas veces, estas raíces se entretejen alrededor del tronco y al engrosar asfixian al árbol que les ha dado sostén. Se dice que el higueron es  un villano.

Pero la reproducción de los higuerones todavía envuelve más sorpresas, Carlos E. Valerio en su libro «Los increíbles higuerones» cuenta una sorprendente historia. Lo primero es que los higuerones desarrollan las flores dentro de una cápsula que mal llamamos fruto, o sea, el higo. Segundo, que desarrolla flores femeninas y masculinas en momentos distintos, todo esto dentro del higo, una cápsula casi hermética. Entonces ¿cómo es que las flores femeninas logran ser polinizadas?

Aparentemente cada especie de higuerón se ha aliado con una especie propia de avispa que le transporta el polen. Estas ingresan al higo cuando todavía es pequeño y verde, pero presenta flores femeninas aptas para ser polinizadas. Ingresan por su diminuta abertura llamada ostiolo, llevando una carga de polen bien resguardada. Una vez en el higo, y en una labor que parece consciente, visitan las flores cogiendo pequeñas cantidades de polen, de las bolsas en que lo transportan, para frotar con él sus estigmas.

“Pero claro, estas avispitas también se ocupan de poner sus huevos en ciertas flores especiales que el higueron produce para el efecto, tienen el estilo más corto para permitir que el ovipositor de la avispa penetre por él y alcance el óvulo de la flor en donde deposita el huevo.

Estas flores se transforman en agallas que proveen a la larva de una cámara resguardada y con alimento para su desarrollo. Cuando las larvas llegan a ser adultas, pasadas una semanas, otras flores han emergido a lo interno del higo –esta vez las masculinas— preparando su cosecha de polen, el cual es recogido por la nueva avispa antes de salir del higo a repetir la hazaña de su madre”, señala el página EcosdelBosque.

Pero la historia está incompleta sin contar la participación de los machos en esta hazaña. Cuando una avispa hembra sale del higo con su valiosa carga de polen, esta ya ha sido fecundada por algún macho de su generación, los cuales se ocupan también de abrir un hueco en el higo por donde salen las hembras. En Costa Rica hay cerca de 50 especies de higuerones y chilamates, árboles que los botánicos agrupan en el género Ficus perte.