Luego que Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia condenó a la cadena de comida rápida Subway en Costa Rica, bajo la operadora Restaurantes Subs S.R.L., a modificar sus lineamientos de atención de cliente y protocolos de manipulación de alimentos, a fin de respetar los derechos fundamentales de las personas con discapacidad, luego la tienda de comida rápida al parecer le negara el servicio a una menor de edad y su madre, por entrar a un local en Ciudad Quesada, con su perro lazarillo, esto fue lo dijo hoy Subway:

«Respetuosos de la resolución de la Sala Constitucional, la cadena de restaurantes Subway se dio a la tarea de reforzar, revisar y actualizar, los protocolos ya existentes de atención al cliente y manipulación de alimentos para seguir cumpliendo, como siempre, con todo lo requerido para la atención de personas que ingresen a los respectivos locales acompañados de animales de servicio o asistencia.  

Subway está trabajando con el apoyo del Consejo Nacional de Personas con Discapacidad (Conapdis) con el objetivo de cumplir con la resolución de la manera más acertada posible.  

Subway reitera que el respeto por cada individuo es un valor central de la compañía, por lo que tiene como objetivo asegurarse de que cada invitado siempre sea tratado con ese respeto y la integridad que se merece» detallan.

 Lo anterior se da luego de quen agosto del 2021, una mamá y su hija fueron negadas del servicio en un restaurante de Subway en Ciudad Quesada, tras ingresar al local con un perro de asistencia de la menor de edad, quien es una persona con discapacidad.

De acuerdo con información de la Sala Constitucional las afectadas consideraron que recibieron un trato discriminatorio y violatorio de sus derechos, ya que al ingresar con el perro al restaurante les indicaron que no les venderían alimentos y que debían salir del local. Según declararon, el restaurante les ofreció un almuerzo gratis en una mesa que colocarían afuera del local, a pesar que la zona no estaba habilitada para consumir alimentos.

Luego de esta situación, Subway se defendió y alegó que lo sucedido fue una confusión, ya que el colaborador no percibió que el perro era de asistencia, y por esto les dijo que no podía permanecer en las instalaciones. Además, el restaurante alegó que el colaborador ofreció disculpas a las afectadas y no empleó un trato cruel o degradante.