La alcaldesa de San Carlos Karol Salas, que adversa la colocación de una bandera blanca en hogares y comercios y que mandó a quitar la que se colocó frente al Palacio Municipal , se ha manifestado por las redes sociales, en contra del gobierno y las autoridades de salud, por la vacunación forzada de un menor en Hospital de Heredia.

Cabe destacar que su postura con respecto a las vacunas contra el COVID no es la misma que expresan los regidores sancarleños y la administración de Alfredo Córdoba, ella insiste que esta es su postura como alcaldesa de San Carlos.

Salas asume su posición de alcaldesa sancarleña y se plantea la pregunta que si «¿Vivimos en democracia o en dictadura?« por los hechos ocurridos la semana pasado en Hospital de Heredia.

La funcionaria que se ha manifestado con los llamados grupos antivacunas del COVID19, dijo con respecto a la vacunación forzada de menor:

«Como mujer, madre y como Alcaldesa manifiesto mi total repudio ante esta situación.La vida y la salud de los niños es sagrada y la Patria potestad de los padres de familia se debe respetar.Son muchísimos los costarricenses afectados gravemente, y lo que han hecho con esta familia es un terrible abuso… Una gran injusticia… Inaceptable!

La vida y la salud de los menores es sagrada! Conozca la verdad de lo que el gobierno está imponiendo a nuestros hijos: ¡Cuidemos a los niños y no permitamos que funcionarios públicos atropellen sus derechos!» alentó la funcionaria.

Estas manifestaciones de Salas se da pese a que el Patronato Nacional de la Infancia (PANI) ha sido claro en indicar que la normativa nacional reconoce la decisión facultativa de los profesionales de la salud para adoptar las acciones inmediatas a fin de proteger la vida o la integridad física y emocional de la persona menor de edad.

» …que el cuerpo de salud puede realizar un análisis de los artículos 43, 46 del Código de Niñez y Adolescencia en concordancia con el número 144 del Código de Familia de Costa Rica para ejecutar acciones según su competencia y criterio médico.

Esta normativa señala que, si el padre, la madre, los representantes legales o las personas encargadas negaren, por cualquier razón, su consentimiento para la hospitalización, el tratamiento o la intervención quirúrgica urgentes de sus hijos, el profesional en salud queda autorizado para adoptar las acciones inmediatas, a fin de proteger la vida o la integridad física y emocional de ellos, en los términos del artículo 144 del Código de Familia«

Sobre la madre de menor vacunado, que según autoridades de Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) se abortó con respeto a esta y al menor, la alcaldesa manifestó:

«Lo acontecido es repudiable! Jamás debe una madre pasar por esto, mucho menos en su condición de embarazo, y es totalmente inaceptable lo que funcionarios públicos le hicieron a Mateo.La patria potestad debe respetarse y el consentimiento informado es un derecho internacional para todas las personas sin distinción alguna.Por qué una agresión de tal magnitud en un hospital donde las personas deberían sentirse seguras y protegidas?Qué le espera a los menores en las escuelas y colegios?Un niño no debe exponerse a los terribles efectos secundarios de esa sustancia y lo sucedido con Mateo confirma que estamos ante una dictadura sanitaria.Basta ya de tantos atropellos, respeten a los niños y a sus padres!«

Cabe señalar que ayer un pequeño grupo conocidos como anti-vacunas del COVID, se manifestó en San José para reprochar su total rechazo a la vacunación de menores y llamaron a la población a revelarse contra el gobierno, a no usar mascarilla y contra de la inoculación.