Villa de Antaño: «Un viaje al Río Tres Amigos»

Por Henry Esquivel Monge, escritor sancarleño

Estando estresado me puse a pensar, en un lugar tranquilo que pudiera visitar.

Donde nos asistamos en familia y nos dispusimos a marchar, a un lugar paradisíaco, que te recomiendo visitar.

Nos fuimos para el Tres Amigos, a un lugar en particular, que le llaman el paso y te lo voy a contar.

Las fincas de la zona a falta de puente, anclaron unos contenedores en el lecho del río, que hace del lugar algo divertido.

Echando cemento encima, hicieron un paso seguro de un lado a otro, por donde pasan chapulines, carros, bicicletas, hombre, mujeres y niños.

A lo ancho del río se formó una cascada que hace con su sonido que  el estrés se convierta en nada.

Sus aguas fresca alivian dolores y refrescan el alma, los pensamientos fluyen, no les atrasa nada y el pensar del mundo se convierte en nada.

El que pesca, a  su pesca y el que no nada, se cocina a leña o se hace parrillada.

La noche se acerca y todo se opaca, no se percata las personas, están emocionadas, es otro mundo, donde no importa nada.

La luna se asoma y la noche reclama , se acabó el paseo y se van a sus casas, más el cuerpo relajado lo agradece y la gente descansa, deseando ir de nuevo y volver con hamaca.

La verdad lo recomiendo, es algo que casi no pasa, poder desconectarse de los problemas sin estar en casa.

Venga es gratis, no paga nada, de Altamira para adentro, cualquiera lo avanza. Mi tierra es linda por donde la veas y no es paja.