•     Se trata del mayor cargamento de bebidas alcohólicas decomisado durante esta temporada en las fronteras del país

•     Sujetos abandonaron camión y huyeron del sitio tras casi arrollar a cuatro policías

•     Licor procedía de Panamá y era trasportado de Coto Brus hacia Corredores

En aproximadamente 20 millones de colones podría estar valorado un cargamento de licores, decomisado la noche del martes en Corredores, por parte de oficiales fronterizos de la Fuerza Pública.

De acuerdo con el reporte policial, cuatro motorizados del Grupo de Apoyo Operacional de la Fuerza Pública se encontraban en la comunidad de La Fuente, ubicada un kilómetro al norte de Ciudad Neily, cuando observaron un vehículo sospechoso procedente de Coto Brus.

Tras ordenarle que se detuviera, el conductor del citado vehículo, en vez de frenar, aceleró su marcha, por lo que estuvo a punto de atropellar a los policías y prosiguió su marcha hacia Ciudad Neily.

Poco después, el conductor se topó de frente con otra oficial motorizada, ante lo cual detuvo el vehículo, del cual bajaron dos sujetos y huyeron por entre la vegetación, dejando abandonado el camión.

Tras una inspección preliminar, las autoridades determinaron que lo transportado era licor, pero por seguridad y para una mejor revisión, trasladaron el camión hasta el puesto policial de Kilómetro 35, en Golfito.

En ese sitio fue inspeccionado con más detalle, lo cual permitió determinar que todo el cargamento consistía en 12.000 cervezas, así como 6.480 lastas de una bebida consistente en ron con cola, para un total de 18.480 unidades, cuyo valor podría rondar los 20 millones de colones.

El cargamento fue puesto a la orden de la Policía de Control Fiscal, cuyos agentes se encargaron de las diligencias judiciales, además de remitir dichas bebidas a las bodegas de la Dirección de Aduanas.

Cabe indicar que, desde que inició el operativo de fin y principio de año, este es el mayor cargamento de licores detectado por autoridades del Ministerio de Seguridad Pública en las fronteras terrestres del país.Además de infringir las normas tributarias, los contrabandistas de licores también violentan las normativas sanitarias, por lo cual el consumidor no tiene certeza de lo que está consumiendo al tratarse de productos sin registro sanitario en nuestro país, por lo que podría tratarse de bebidas adulteradas, capaces de provocar daños a la salud de los consumidores y hasta la muerte.