En la mayor parte de la Zona Norte, habita un mamífero habitante de la copas de los árboles y que es conocido en nuestro medio como la martilla, pariente de los pizotes y mapaches.

La martilla o  kinkajú o martucha (Potos flavus) es una especie de mamífero carnívoro distribuido por las selvas de México y Centroamérica hasta Brasil.

La martilla alcanza una longitud de entre 42 y 58 centímetros, y un peso de entre dos y cinco kilogramos. Su cola de 40 a 50 centímetros es casi tan larga como su cuerpo. Su cuerpo es alargado pero musculoso, con cola larga, cuyo extremo es capaz de sujetarse de ramas y otros sitios similares.

Tiene un modo de vida nocturna, que pasa en la copa de los árboles, es capaz de ocupar el mismo hábitat utilizado por los monos platirrinos y los monos capuchinos durante el día.

Se alimentan de flores, brotes, insectos, nueces, huevos y comen pulpa de frutas con su larga lengua. Les gusta mucho la miel, de ahí su nombre, la que comen y lamen.

La mayoría de las martillas  son solitarias. No poseen un período de apareamiento determinado. Durante la primavera o el verano, luego de un período de gestación de alrededor de 120 días, la hembra generalmente da a luz una sola cría, a la cual amamanta durante aproximadamente cuatro meses.

Habita en lugares de hasta 1.500 metros de altitud. Lugares típicos donde encontrarlos son: San Carlos, Guanacaste, Monteverde y el volcán Barva.