Mientras asistía una misa en la comunidad de las Delicias de Aguas Zarcas, en el año 1977, el sacerdote Víctor Araya Guzmán asegura que escuchó en su interior una voz que provenía de  lo alto que lo llamaba al oficio de sacerdocio. Fue cuando ingresó al seminario para cumplir su llamado

El Padre Víctor como es conocido en Aguas Zarcas, nació en los Llanos de Altamira hace más de 60 años, hijo de don Manuel Araya y Heida Guzmán Campos, ya fallecidos.

Aunque desde niño emigró a San José, dice que su corazón siembre ha estado en esta tierra de Aguas Zarcas, pueblo que nunca negó,  y tal es así, que en el seminario le pusieron el sobre nombre de “Aguas Zarcas”,

Ayer 12 de diciembre la comunidad de Esquipulas de Aguas Zarcas le celebró sus 40 años de sacerdocio que cumple esté 15 de diciembre. Recuerda que fue el primer sacerdote ordenado en la parroquia y posiblemente el primero de San Carlos.

De mirada sería y voz fuerte, el Padre Víctor, maneja un discurso directo  apegado a la misericordia y al amor de Dios, sin entrar en polémica con temas sensibles.

Sacerdote Víctor Araya Guzmán

Es muy querido en la parroquia de Aguas Zarcas, donde lleva nueve años de colaborar con la diócesis ya que está pensionado, pero su mayor labor eclesiástica la desempeñó 31 años  en la Diócesis de Alajuela donde fue enviado por Monseñor Barquero cuando lo ordenó, específicamente a la parroquia de Grecia, donde se desempeñó no sólo como sacerdote sino  como educador, ya que logró estudiar esta carrera.

Ayer, mientras celebraba una misa en las Esquipulas donde fue homenajeado, recordó que le hubiera gustado tener a sus padres vivos en esa celebración, pero confía que desde el cielo oran por él.

Confesó que nunca ha podido vencer el miedo en las predicas y los templos grandes y repletos de gente lo aterran, suda de congoja ya que nunca se  ha podido liberar de la timidez que ha estado con él toda su vida, pero el Señor le ha dado fuerzas para sobreponerse.

Ayer para celebrar su Aniversario,  su puso de nuevo la casulla con la que fue ordenado sacerdote hace 40 años y que asegura la guarda muy bien para que se la pongan el día de su muerte.

El Padre Víctor dice  que el Señor ha sido misericordioso con él, ya que hace unos años los médicos le detectaron un cáncer y misteriosamente fue sanado.

Ayer el Comité de la Iglesia de Esquipulas y  el grupo del “cenáculo”  celebrar este cumpleaños sacerdotal con una pequeña fiesta comunal, donde asistieron cinco sacerdotes de la parroquia y  la Estudiantina del  Colegio de Aguas Zarcas que le cantó el feliz cumpleaños y algunos villancicos .

Luego la comunidad celebró  con el sacerdote una comida y hasta una piñata donde el padre fue invitado a reventarla.

El sacerdote agradeció a la comunidad este gesto de amor hacía su personas y  recordó la fe y la esperanza en el amor de Dios.