En estos meses las cercas de los predios rurale de la Zona Norte, se cubren de blanco. La rica flor itabo, empieza a brotar de las copas del árbol de itabo, cuyas hojas punteagudas se extienden como lanzas en un talló recto.

La flor de itabo es una excelente fuente de vitamina C y contiene mucho hierro, fósforo y niacina. También da fibra.

El árbol o arbusto de Itabo es un planta herbácea  de propiedades jabonosas, exquisita y nutritiva. Esta planta exótica mu y popular en Centroamérica, recibe el nombre de itabo en Costa Rica y se le conoce también por izote o daguillo en Guatemala, Honduras y Nicaragua. Los ticos  y otros centroamericanos consumen dichas flores en diversos platos. En el Salvador la flor de itabo es símbolo nacional.

La flor tiene un sabor  amargo y para reducirlo se puede quitar el centro y utilizar solamente los pétalos de la flor.

Para la preparación de platillos a base de flor de itabo  lavan los pétalos y se hierven hasta que estén suaves, se agrega sal si se quiere, y se escurren. Se calienta aceite en un sartén, se le agrega la cebolla, se agregan las flores y los huevos batidos con la pizca de sal y está listo cuando el huevo está cocinado. Usualmente se come con tortillas.

Se calcula que existen unas cuarenta especies del género Yucca o itabo,  las cuales se encuentran en su mayor parte en América del Norte, Central y del Sur. Entre sus parientes más conocidos figuran el gigantesco árbol de Josué (Yucca brevifolia) y la bayoneta (Yucca aloifolia), que es más pequeña. ¡Una familia realmente extensa!

El itabo es una de las especies de Yucca predilectas de jardineros y paisajistas, porque se adapta a diversos suelos y climas y porque confiere al entorno un aspecto exótico y tropical. Usado antiguamente en Costa Rica como vallado natural para la demarcación de los terrenos, no es de extrañar que el prolífico itabo abunde en casi todas las regiones del país.

La gente del lugar ha sabido aprovechar la versatilidad de esta planta. Por ejemplo, con las fibras que se extraen de las hojas se fabrican esteras, cinturones y mochilas. Además, calentando las hojas hasta que adquieren flexibilidad, los hortelanos pueden utilizarlas como prácticas ataduras para sus productos. Al parecer, las aplicaciones de esta planta no tienen fin.

Delicioso comestible

Frances Perry, autora del libro Flowers of the World (Flores del mundo), escribe: “Los indígenas consumen los capullos florales de las especies de Yucca, y como el fruto y las raíces poseen propiedades saponáceas [jabonosas], se pueden utilizar para lavar la ropa”.