Finqueros calculan que los precaristas han destruido unas 300 hectáreas de bosque virgen en esta zona y pese a que llaman a la Fuerza Pública y al MINAE, estos se hacen de la vista gorda.

Finqueros de Tiricias de Pocosol denuncian invasión de tierras y tala de especies maderables al parecer por hermanos nicaragüenses y costarricenses en la llamada Milla Fronteriza.

En un recorrido por la zona en los sectores conocidos como “Bambu” y “Gavilán” en Tiricias de Pocosol pudimos constatar que estas personas han talado gran cantidad de árboles, algunos de gran tamaño  de la especie  Almendro Amarillo, especie protegida.. Los  han quemado  o los han aserrado para obtener su madera y así lo pudimos ver en una visita esta semana a ese lugar.

Los precaristas ingresan a estas áreas protegidas y empiezan  a “zocolar” la montaña y apoderar del erreno. Según pudimos constatar en el sector del “Bambú”, los precaristas han marcado con estacas  los linderos de la montaña y empezado hacer talas para apoderarse del terreno. Luego de las talas utilizan el fuego para quemar los troncos de madera.

Madera de manú aserrada

German Díaz Ruiz, finquero de la  zona, asegura que se han metido aproximadamente 60 precaristas, la mayoría nicaragüenses y han empezado hacer estas talas. Calcula que han destruido unas 300 hectáreas durante tres años de hacer estas incursiones.

Las autoridades del Ministerio del Ambiente  (MINAE) y la Fuerza Pública, pese a se les llama  y se han  puesto unas 30   denuncias al 911 no hacen nada. Alegan carencia de recursos, mientras las precaristas derriban los bosques vírgenes de la Milla Fronteriza.

Terreno talado en sector del Bambú

Terrenos que según los finqueros ellos han cuidado por muchos años de vivir en esta Zona,  y que según estos, son de su propiedad, pero ahora los  precaristas incursionan entre semana y  los fines para talar el bosque y apoderarse de los terrenos.

Parte de estos terrenos están a la orilla de la llamada Trocha Fronteriza, donde convergen  los límites entre Costa Rica y Nicaragua, por lo cual,  resulta muy fácil para los nicaragüenses ingresar, ya que aquí la seguridad y vigilancia brilla por su ausencia.

Pese que en Tiricias hay un puesto de policía y se denunciado estos daños, la Fuerza Pública no actúa, según nos indicó Díaz, ya que alegan que no tienen recursos.